Y es ahí donde metes tus ideas, tecnicismos y principios en el bolsillo. Entregas el aparato amarillo para que a otra persona le sirva más que a ti. Te sientas y ves que sentarte al lado no es un mal lugar. Al contrario, es uno de los mejores lugares donde te ha tocado estar. Porque, mientras lo ordena. Piensas, que te molestaría mucho que no compartiese contigo lo que hace y, te sientes increíblemente bien de que una persona confíe en ti. Que cuente contigo para estar ahí, al lado y sin criticar. Solo quedarte en silencio y escuchar, mientras todo se va quemando de a poco.
Intentaré lo de la balanza ...
[...]
3 comentarios:
a veces todas las ideas y pensamientos tan ordenados que sueles tener de algo en un segundo se derriban ante un acto de sentimiento tanto tuyo como del otro...por eso dicen que de la teoría a la práctica hay mucho por andar...saludos y no se pierda!
Hiciste que se me vinieran unas cuantas escenas a la cabeza y, después de eso, ya no se que decirte...
Escribes bien linda, solo es de esperar que no te vuelvas a perder por estos lados.
Saludos
M.I.
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